La marca fundada por el argentino Alejandro De Tomaso en la década de 1950, ahora en manos chinas, lanzó un nuevo súperdeportivo con 900 CV.
La historia de Alejandro De Tomaso es una de esas en las que la política ejerce su impacto feroz sobre las personas. Este ingeniero argentino se exilió en Europa y allí se dedicó a su otra pasión, los autos, creando modelos memorables (Vallelunga, Mangusta, Pantera, entre otros) y logrando hazañas empresariales. Recordemos que adquirió empresas míticas tales como, por ejemplo, Moto Guzzi, Maserati e Innocenti.

Ahora, lejos de aquellos años de esplendor, De Tomaso forma parte de un consorcio de capitales chinos que se ha propuesto encontrarle un lugar entre las productoras de modelos súpedeportivos.

Ahora, han presentado un nuevo modelo, el P900, unidad que será producida en una edición limitada de 18 unidades que solo podrán ser conducidas en circuitos y que tendrán un valor de vanta de unos 3 millones de euros.

El P900 Emplea un motor V12 de combustión interna sin tipo alguno de electrificación, aunque no descuida el medioambienta ya ue utiliza combustible sintético.

Se trata de un propulsor normalmente aspirado (sin turbo) que, no obstante, entrega 900 CV de potencia a un régimen muy elevado de 12.300 rpm.

Además, ese motor (que pesa a penas 220 kg) tiene la misión de mover una estructura que tiene un peso de 900 kg, es decir que la relación peso potencia es inmejorable, de 1:1.
Las imágenes que acompañan este artículo provienen de las recreaciones digitales ya que el modelo real estará disponible para ser entregado a su exclusiva clientela a fines de 2024.