Fue el 11 de julio de 1899, en Turín, Italia. Hoy, es una marca muy arraigada en América del Sur, región que representa uno de sus mercados más importantes. Repasamos su historia en Argentina.
El 11 de julio de 1899 se fundó en el Palazzo Bricherasio, en Turín, Italia, la Società Anonima Fabbrica Italiana di Automobili Torino, luego simplificada a Fabbrica Italiana Automobili Torino, más conocida por todos como FIAT.

Desde ese momento la marca italiana fue creciendo y avanzando hasta cubrir los mercados más importantes del mundo. Ya con el primero de sus modelos, el 4 HP, pasando por aquellos que se instalaron como referentes, tales los casos del S61, S76, el Topolino, los 500, 600, 127, 147, Panda, Uno, Tempra, Tipo, Palio, entre muchos otros, hasta llegar a la gama actual, Fiat. ha construido una trayectoria exitosa basada en la innovación, la accesibilidad y el diseño. Cada uno de estos modelos marcó una era distinta y contribuyó a la consolidación de la marca en el mercado global.

En el año de su creación, la marca comenzó a fabricar el 4 HP, también conocido como 3,5 CV. A principios del siglo XX, aprovechando la fiebre por la velocidad que se extendía por el mundo, apareció en un escenario de intensa emoción deportiva el Fiat S61, un bólido de carreras biplaza, así como el S76, conocido como la “Bestia de Turín”, con su motor de 28,5 litros. En las décadas siguientes, modelos como el Topolino, el Fiat 500 y el Fiat 600 se convirtieron en iconos del diseño y democratizaron al acceso al automóvil en Europa.

Paralelamente, en 1903, Fiat cruza las fronteras del continente europeo y llega a América, eligiendo a la Argentina como su primer destino de internacionalización. La marca construyó una planta en Caseros, provincia de Buenos Aires, dedicada a la producción de automóviles, y en abril de 1960 salió de las líneas de montaje el Fiat 600D, el primer automóvil de la marca fabricado en Argentina.
En la década siguiente llegó el momento de que la marca se instalara en Brasil: en 1973 se firmó un acuerdo de intereses entre Fiat SpA y el Gobierno de Minas Gerais y, el 9 de julio de 1976, se inauguró la fábrica de Fiat Automóveis, en Betim, para fabricar el 147.
En la actualidad la mayor cantidad de unidades de Fiat que llegan a nuestro país se producen en Brasil. Desde aquel país vecino arriban a nuestro mercado modelos tales como, por ejemplo, Toro, Strada, Pulse y el recientemente presentado Fastback, entre otros, ya que ese país es aquel en el que se ha instalado el principal centro de desarrollo y producción de la marca en la región.
Dicho esto, repasemos la historia de Fiat en la Argentina.

La marca italiana desembarcó su primer vehículo en nuestro país en 1903 en manos de un distribuidor independiente. Años más tarde, el 21 de mayo de 1919, la empresa italiana instaló su primera sala de exposiciones propia en Buenos Aires y creó la primera asistencia técnica para vehículos importados de Italia.

Con el éxito de los modelos italianos, la empresa abrió su primera fábrica en el 1960, en Caseros, provincia de Buenos Aires. Ese mismo año, la marca inició la producción del Fiat 600D, considerado uno de los primeros autos fabricados a gran escala en Argentina, que se produjo hasta 1982. Miles de argentinos residentes en el país aprendieron a conducir un “Fitito”, como resulta conocido.

La evolución fue rápida. En 1963 se crea la segunda fábrica de la marca en suelo argentino, en Ferreyra, Córdoba, para producir conjuntos mecánicos. Mientras que en Palomar, también en la provincia de Buenos Aires, se construyó una unidad de chapistería y montaje. Al año siguiente se inauguró el Edificio Mirafiori como sede central. Aún en los años 1960, el mercado argentino contaba con autos como 1100, 1500, 1600 Multicarga y el 125 Sport.

Durante la década de 1970, la expansión de Fiat continuó con la exportación de componentes de ensamblaje de automóviles en Uruguay, iniciada en 1972. Entre 1971 y 1986, el Fiat 128 marcó una época en la Argentina, siendo el primer auto de tracción delantera fabricado en el país. El vehículo también tenía motor transversal y se fabricó en versiones básica, L, Familiar, Europa e IAVA.
Desde principios de los años 1980 hasta 1995, Sevel produjo y vendió automóviles y vehículos comerciales Fiat bajo licencia, manteniendo el liderazgo en el mercado argentino. Autos como el Spazio, el Uno y el sedán Regatta tuvieron una gran aceptación por parte del público.

En 1995, Fiat Auto decidió invertir 600 millones de dólares en Argentina para fabricar automóviles de la familia Palio. Se construyó una nueva fábrica en Córdoba, incorporando el conjunto de motor y caja de cambios existente. El control de la marca, a través de Fiat Auto Argentina S.A., se retomó oficialmente el 1 de julio de 1996. En diciembre del mismo año se inició la producción de los nuevos Palio y Siena.
Después de la década del 2000, la historia de Fiat estuvo marcada por el relanzamiento del complejo industrial Ferreyra en 2008, inversión en la planta y preparación para la producción del nuevo Palio en 2012, y la modernización de la fábrica con una inversión de 500 millones de dólares para producir un auto de calidad mundial: el Fiat Cronos, modelo que califica entre los más vendidos del país desde su lanzamiento.